Introducción:
Entender las instrucciones de Nuestro Señor Jesucristo nunca ha sido una tarea fácil, y muchas veces la falta de entendimiento hace que las personas cometan errores que terminan afectando mucho sus vidas y hasta la de otras personas.
El propósito de este estudio es intentar explicar la instrucción "buscad primero el reino de Dios, y su justicia" hecha por Jesús.
¿Cómo entender para poder obedecer la instrucción Bíblica "buscad primero el reino de Dios, y su justicia"?
Base bíblica:
En el Libro de Mateo, en el capítulo 6, del versículo 31 al 34, Jesús da la siguiente instrucción a sus discípulos: Por tanto, no os preocupéis diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas ellas. Mas buscad primero el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana, porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Basta a cada día su propio mal.
¿Quién nunca ha oído hablar o ya ha leído el texto anterior y muchas veces ha quedado confuso acerca de su interpretación?
El texto anterior es usado como argumento para muchos que no tienen disposición para trabajar y garantizar su propio sustento, y algunos incluso queriendo pasar por personas espirituales, alegan no preocuparse por la vida material, pues todo quedará aquí.
Vamos a algunos aclarecimientos:
La parte del texto que dice: "buscad primero el reino de Dios, y su justicia" No tiene ninguna relación con dejar de trabajar para quedarse orando, de lo contrario este texto entraría en conflicto con los textos abajo:
El apóstol Pablo en 2 Tesalonicenses 3:8 dijo:
Ni tampoco comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afan y fatiga, de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros.
El apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 2:9 también dijo:
Porque bien os acordaréis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; pues trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
Y en 2 Tesalonicenses 3:10-12, el apóstol Pablo también dijo:
Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Pues oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, sin trabajar en nada, sino siendo curiosos. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.
En resumen, los textos anteriores dicen que quien come, necesita trabajar para ser digno (merecedor) de su alimento.
Cuando observamos la vida de Daniel podemos entender qué tan grande es la necesidad de estar siempre unido a Dios, y aunque con todas sus ocupaciones, trabajando, cuidando muchas provincias, nunca estaba descuidado, dejando el Reino de Dios en segundo plano. Él oraba tres veces al día, y aunque enfrentó riesgo de muerte no renunció a su fe, y mantuvo firme su profunda relación con Dios. Ni siquiera el trabajo es capaz de alejarnos de Nuestro Señor Jesús, pues los verdaderos adoradores deben adorarlo en espíritu y en verdad.
Entenderemos mejor el significado del texto: "buscad primero el reino de Dios, y su justicia", en el texto abajo en el cual Jesús también instruye a sus discípulos acerca de cómo debemos orar y comportarnos en relación al Reino de Dios.
Veamos lo que fue dicho por Jesús en el libro de Lucas en el capítulo 11 del versículo 1 al 4:
Y aconteció que estando él orando en un lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga tu reino; hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben, y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.
Es bien sabido que esta oración, conocida como la oración del "Padre Nuestro", no se trata de palabras que debemos estar repitiendo cada vez que vamos a orar, sino una forma de saber con quién estamos hablando, y cuál debe ser nuestra postura delante de él.
Intentaré explicar de forma más objetiva el entendimiento de la manera en que Jesús enseñó a orar.
Él inicia la instrucción con las palabras "Padre nuestro, que estás en los cielos", esto nos enseña que cuando entremos en la presencia del Señor, necesitamos reconocer que estamos delante de aquel que es Padre y que está en el cielo, o sea, en un nivel superior, y que causó la existencia no solo mía, sino la de todos nosotros, y siendo así, debo presentarme en humildad, reconociendo su superioridad, y no solo con mi causa, sino también con la necesidad de otras personas, de los cuales Dios también es Padre, para que él pueda actuar a mi favor, y también socorrer a otros en sus necesidades, o sea necesitamos orar los unos por los otros, pues se trata de una oración hecha en plural, pensando también en la colectividad.
Cuando se dice "santificado sea tu nombre", es para que sepamos que Jesús, el Dios con nosotros, no es solo un nombre, sino un nombre Santo, pues se trata del nombre de Dios, nombre sobre todo nombre, conforme consta en Filipenses 2:9, y es por este y otros motivos que no debemos tomar en vano el nombre de Jesús.
En la parte que dice "venga tu reino; hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.", la intención es impulsarnos a querer traer el reino de Dios aquí a la tierra, donde debemos colocarlo como Dios, Señor y Rey sobre todo y sobre todos, y nosotros como sus siervos, haciendo prevalecer su voluntad aquí en la tierra, así como es en el cielo, pues en el cielo todos sus ángeles lo adoran y obedecen todo el tiempo, sin cuestionamientos, al contrario de lo que nosotros hacemos casi siempre.
En las palabras: "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy;", es una forma de decirnos que todo viene de él, para que haya en nosotros el reconocimiento de que cada día él es el Señor que nos garantiza el alimento, aunque venga a través de nuestros esfuerzos en el trabajo, pues cuando analizamos atentamente, percibimos que todo viene de Dios, y que no tenemos mérito alguno, pues él mismo dijo: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer." Juan 15:5
En el texto donde dice "Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben", es para que sepamos que antes de pedir o desear perdón de parte de Dios, necesitamos perdonar los unos a los otros, pues todo el tiempo cometemos pecados contra nuestro Señor y errores contra nuestros semejantes, y si queremos perdón es necesario también practicar el acto de perdonar.
De esta forma, podemos afirmar categóricamente que la parte del texto que dice "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy;", tampoco tiene relación con dejar de trabajar y quedarse esperando que la comida llegue a la boca. Vemos por ejemplo que aunque el maná caía del Cielo, el pueblo necesitaba recogerlo, juntar el alimento de cada día, resumiendo, necesitaban hacer el trabajo de recoger la porción diaria, o sea, nunca esperar en Dios tuvo relación con la ociosidad, con no ser necesario trabajar, muy al contrario, pues alguien que no trabaja, alegando ser espiritual, termina siendo motivo de vergüenza para el cuerpo de la Iglesia, pues con certeza está siendo carga para alguien, y en lugar de atraer personas al reino de Dios, al evangelio, las impide llegar debido al mal ejemplo.
Orar es parte de la búsqueda del reino, pero quedarse solo orando no, pues al orar hacemos agradecimientos, pedimos orientación y después salimos a la práctica de lo que el Señor nos ordena en respuesta a nuestras oraciones.
Hubo un momento en que Moisés fue reprendido por Dios, por solo quedarse clamando (Orando) y dejar de caminar rumbo a la tierra prometida, ve el texto: "Entonces dijo Jehová a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen." Éxodo 14:15.
Hubo un momento en que Moisés fue reprendido por Dios, por solo quedarse clamando (Orando) y dejar de caminar rumbo a la tierra prometida, ve el texto: "Entonces dijo Jehová a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen." Éxodo 14:15.
¿Pero qué es "buscad primero el reino de Dios, y su justicia" entonces?
Este texto no significa que no podamos o no debamos trabajar o hacer reservas de los frutos de nuestro trabajo, incluso esto es señal de prudencia. Solo no debemos hacer que nuestras reservas sean nuestros tesoros, pues donde está nuestro tesoro, allí está nuestro corazón. Si hacemos como hizo el salmista, el cual dijo: "¿A quién tengo yo en el cielo sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra." Salmos 73:25, actuando de esta manera nuestro corazón estará guardado en el Señor Jesús.
Vemos por ejemplo a José en Egipto, por orientación de parte de Dios, después de ser puesto como gobernador, haciendo reservas para poder tener suministro y conseguir soportar los siete años de escasez que venirían sobre la tierra. Nunca fue errado trabajar y hacer reservas. El error que muchos cometen es ignorar la fuente de todo, o sea, desconocer que es Dios quien garantiza toda provisión y tiene el control de todo en sus manos. La falla es no dar la honra, la gloria, la alabanza a Dios, que siempre nos ha provisto en todo.
Buscar primero el reino de Dios, significa asumir la condición de siervo, colocando a Dios como el primero, por encima de todas las prioridades, actuando como quien hace de todo para agradar a su Señor (Dueño), no teniendo voluntad propia, negando a uno mismo, y estando siempre bajo la obediencia y autoridad de Dios, reconociéndolo como Rey y Señor, que tiene todo dominio sobre nosotros y sobre todo. Priorizar el Reino de Dios es estar siempre rendidos a su voluntad, obedeciendo y actuando con sumisión dondequiera que estemos, sea en el trabajo, en la escuela y cualquier otro lugar, comportándonos como ciudadanos del cielo, como alguien que representa al Rey de reyes, y que forma parte del reino celestial.
En el libro de Génesis en el capítulo 26, Dios orienta a Isaac a quedarse en Gerar, aunque viniera una gran hambre sobre la tierra, mayor que la que aconteció en los tiempos de Abraham.
Veamos el texto: "Y hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que fue en tiempos de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec, rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré; Peregrina en esta tierra, y yo estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre; Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y por tu descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra; Por cuanto que Abraham obedeció a mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Así habitó Isaac en Gerar." Génesis 26:1-6.
Veamos el texto: "Y hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que fue en tiempos de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec, rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré; Peregrina en esta tierra, y yo estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre; Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y por tu descendencia serán benditas todas las naciones de la tierra; Por cuanto que Abraham obedeció a mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Así habitó Isaac en Gerar." Génesis 26:1-6.
Una pregunta para estimular nuestro razonamiento. ¿Cómo Isaac conseguiría permanecer vivo junto con sus siervos y familia en la tierra aunque con la escasez?
Mi certeza es que como mínimo Isaac tenía reservas de alimento, para él y todos sus siervos poder soportar el mal tiempo que vino. Creo que hacer reservas era una práctica desde aquella época, y las personas prudentes siempre lo hicieron, pues fue solo después de un tiempo que Isaac sembró y cosechó, y fue recompensado por obedecer a Dios, por colocarlo por encima de todo, por encima de todas las prioridades. Observemos el texto: "Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel mismo año ciento por uno; y Jehová lo bendijo. Y el varón se enriqueció, y fue engrandeciéndose hasta hacerse muy poderoso. Y tuvo posesión de ovejas, y posesión de vacas, y siervos en abundancia; por lo cual los filisteos le tuvieron envidia." Génesis 26:12-14.
Conclusión:
Si buscamos primero el reino de Dios y su justicia, como hicieron nuestros hermanos del pasado, siguiendo ejemplos de Abraham, Isaac, Jacob, José y tantos otros, creyendo que nuestro Dios se cuida de nosotros, trabajando, actuando prudentemente. No hay sombra de dudas de que seremos provistos de todo lo que necesitemos, en todas las áreas de la vida. De hecho, de nada sirve andar angustiados, quedarse preocupados con comida, bebida, o vestidos y tantas otras cosas. Lo que necesitamos es creer en el Señor, y actuar como siervos obedientes, y él nos hará más que vencedores.

