
Creemos en la Existencia de un Único Dios
En continuidad con el restablecimiento de la doctrina apostólica, a finales de la década de 1960, Dios se revela por su Palabra, mostrándose el único Señor y dándonos la revelación de su precioso Nombre.
En continuidad con el restablecimiento de la doctrina apostólica, a finales de la década de 1960, Dios se revela por su Palabra, mostrándose el único Señor y dándonos la revelación de su precioso Nombre.
A partir de entonces, comenzamos a invocarlo verdaderamente, es decir, comenzamos a realizar el bautismo en Nombre del Señor Jesucristo, reconociéndolo como único y soberano DIOS – autor y consumador de nuestra fe y salvación.

