En un río ancho, de difícil cruce, había un barquero que atravesaba a las personas de un lado al otro. En uno de los viajes, iban un abogado y una maestra. Como alguien que le gusta hablar mucho, el abogado le pregunta al barquero: - Mi estimado barquero, ¿entiende de leyes? - No, señor - responde el barquero.
Y el abogado, compadecido: - Es una lástima... ¡Ha perdido la mitad de la vida! El barquero no responde nada. La maestra, muy sociable, entra en la conversación: - Señor barquero, ¿sabe leer y escribir? - Tampoco sé, señora - responde el remero. - Qué lástima... - se compadece la maestra. ¡Ha perdido la mitad de la vida! En eso, llega una onda bastante fuerte y voltea la barca. El canotero, preocupado, pregunta: - ¿Ustedes saben nadar? - ¡No! - respondieron rápidamente. - Entonces, es lástima... - concluye el barquero. ¡Ustedes han perdido toda una vida!
MORALEJA DE LA HISTORIA:
"No hay saber más o saber menos: hay saberes diferentes." (Paulo Freire).
Todo trabajo es digno y debe ser respetado. Piensa en eso. Valora a todas las personas.

