8 – OTROS TRINITARIOS PRIMITIVOS, U SEGUIDORES DE LA TRINIDAD
Tertuliano introdujo la terminología del trinitarianismo y se convirtió en su primer gran proponente en Occidente, pero Orígenes (muerto en 254 d.C.) se convirtió en su primer gran proponente en Oriente. Orígenes intentó fusionar la filosofía griega y el Cristianismo en un sistema de conocimiento elevado que los historiadores frecuentemente describen como Gnosticismo Cristiano. Él aceptó la doctrina griega del Logos (es decir, que el Logos fue una persona separada del Padre), pero él sumó una característica sin igual, no propuesto hasta su época. Esta fue a la doctrina del Hijo eterno. Él enseñó que el Hijo o Logos fue una persona separada desde toda la eternidad. Además, él dijo que el Hijo fue generado desde toda la eternidad y está siendo generado eternamente. Él retuvo la subordinación del Hijo al Padre en existencia u origen, pero llegó más cerca a la doctrina posterior de co-igualdad.
Orígenes tuvo muchas creencias heréticas debido a su aceptación de la doctrina de la filosofía griega, su énfasis en el conocimiento místico en lugar de fe, y su interpretación extremadamente alegórica de las Escrituras. Por ejemplo, él creyó en la preexistencia de las almas de los hombres, negó la necesidad de la obra redentora de Cristo, y creyó en la salvación final de los malos, inclusive el diablo. Por estas y otras doctrinas heréticas, fue excomulgado de la iglesia. Los Concilios de la iglesia formalmente anatematizó (maldijo) muchas de sus doctrinas en 543 y 553.
Otros trinitarios prominentes de la historia de la iglesia primitiva fueron Hippolytus y Novaciano. Hippolytus fue el oponente trinitario de Sabellius. Él se opuso a Callistus, obispo de Roma, y encabezó un grupo cismático contra él. A pesar de esto, la Iglesia católica lo canonizó más tarde.
Novaciano fue uno de los primeros en enfatizar el Espíritu Santo como una tercera persona. Él enseñó la subordinación del Hijo al Padre, diciendo que el Hijo fue una persona separada, pero tuvo un comienzo y vino del Padre. Cornelius, obispo de Roma, excomulgó a Novaciano por creer que varios pecados serios no podían ser perdonados si eran cometidos después de la conversión.
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9 – LA ENSEÑANZA DE ARRIO
Poco después del inicio del siglo IV, Arrio, pastor de Alejandría, en Egipto, afirmaba ser cristiano, pero también aceptaba la teología griega, que enseñaba que Dios es uno solo y no puede ser conocido. De acuerdo con ese pensamiento, Dios es tan radicalmente singular que no puede compartir su sustancia con ninguna otra cosa: sólo Dios puede ser Dios. En la obra titulada Thalia, Arrio proclamó que Jesús era divino, pero no era Dios. De acuerdo con Arrio, solamente Dios, el Padre, podría ser inmortal, de modo que el Hijo era, necesariamente, un ser creado. Él era como el Padre, pero no era verdaderamente Dios.
Muchos ex-paganos se sentían cómodos con la opinión de Arrio, pues, así, podían preservar la idea familiar del Dios que no podía ser conocido y podían ver a Jesús como un tipo de super-héroe divino, no muy diferente de los héroes humano-divinos de la mitología griega.
Por ser un elocuente predicador, Arrio sabía extraer el máximo de su capacidad de persuasión e incluso llegó a colocar algunas de sus ideas en canciones populares, que el pueblo acostumbraba a cantar.
10 – EL CONCILIO DE NICEA
Al final del tercer siglo, el trinitarianismo había sustituido el modalismo (Unicidad) como la creencia apoyada por la mayoría de la Cristiandad, aunque las visiones primitivas de trinitarianismo todavía no estaban en la forma de la doctrina moderna.
Durante la primera parte del cuarto siglo, una gran controversia sobre la Divinidad llegó a su clímax - el choque entre las enseñanzas de Atanasio y Arrio. Arrio deseó preservar la unicidad de Dios y aún proclamar la personalidad independiente del Logos. Como los trinitarios, él igualó el Logos con el Hijo y con Cristo. Él enseñó que Cristo es un ser creado - un ser divino, pero no de la misma esencia que el Padre y no co-igual con el Padre. En otras palabras, para él Cristo es un semidios.
En efecto, Arrio enseñó una forma nueva de politeísmo. Arrio definitivamente no era un creyente Unicista, y el movimiento Unicista moderno rechaza fuertemente cualquier forma del Arrianismo.
En oposición a Arrio, Atanasio tomó la posición que el Hijo es co-igual, co-eterno, y co-esencia con el Padre. Esta es ahora la opinión del trinitarianismo moderno. Por lo tanto, mientras que Tertuliano presentó muchos conceptos y términos trinitarios a la Cristiandad, Atanasio puede ser considerado el verdadero padre del trinitarianismo moderno.
Cuando la controversia Arriana-Atanasiana comenzó a barrer por el Imperio romano, el Emperador Constantino decidió intervenir. Recientemente convertido al Cristianismo e hiciéndolo entonces la religión aceptada, él sentía la necesidad de proteger la unidad de la Cristiandad por el bienestar del imperio. De acuerdo con la tradición su conversión vino como el resultado de una visión que él vio poco antes de una batalla crucial. Supuestamente, él vio una cruz en el cielo con un mensaje diciendo: “Con este signo vencerás”. Él siguió adelante para ganar la batalla, convirtiéndose en co-emperador en 312 D.C. y emperador exclusivo en 324 D.C.
Cuando la gran controversia Arriana-Atanasiana amenazó dividir su imperio recientemente ganado y destruir su plan para usar el Cristianismo, consolidando y manteniendo el poder político, él convocó el primer concilio ecuménico de la iglesia que ocurrió en Nicea en 325 D.C.
Constantino no fue ningún modelo perfecto de Cristianismo. En 326 él mató a su hijo, sobrino, y esposa. Él aplazó su bautismo a propósito hasta poco antes de su muerte, sobre la teoría de que así sería purificado de todos los pecados de su vida. Durant dice respecto a él, "El Cristianismo fue para él un medio, pero no el fin… Mientras que el Cristianismo convirtió al mundo, el mundo convirtió el Cristianismo y demostró el paganismo natural de la humanidad."
Estableciendo el Cristianismo como la religión preferida del Imperio Romano (que finalmente lo llevó a convertirse en la religión oficial del estado), Constantino radicalmente alteró la iglesia y aceleró su aceptación de rituales paganos y doctrinas heréticas.
Como historiador de la iglesia, Walter Nigg dice: "tan pronto como el Emperador Constantino abrió las compuertas y las masas del pueblo fluyeron completamente para la Iglesia, de mero oportunismo, la impotencia del carácter Cristiano se terminó”.
Cuando el Concilio de Nicea se reunió, Constantino no estaba interesado en ningún resultado particular, con tal que los participantes llegaran a un acuerdo. Una vez ocurriendo esto, Constantino puso todo su poder en apoyo del resultado.
"Constantino que trató cuestiones religiosas solamente desde un punto de vista político, aseguró unanimidad por desterrar a todos los obispos que no firmaran las nuevas profesiones de fe. Fue de esta manera que la unidad fue concebida. Fue completamente desconocido que un credo universal debería ser instituido solamente o puramente en la autoridad del emperador… Ningún obispo dijo una sola palabra contra esta cosa monstruosa".
Heick divide los participantes en Nicea en tres grupos: una minoría de Arrianos, una minoría de Atanasianos, y una mayoría que no entendía el conflicto, pero querían la paz. El Concilio finalmente adoptó un credo que claramente denunció el Arrianismo, pero dijo poco en relación a la enseñanza trinitaria finalmente positiva. La frase fundamental declaró que Cristo era de la misma esencia (griego: homoousios) como el Padre y no solamente como una esencia (homoiousios).
De forma bastante interesante, los modalistas (creyentes Unicistas) habían usado primero la palabra elegida (homoousios) para expresar la identidad de Jesús con el Padre. Muchos que defendieron sin éxito el uso del último término (homoiousios) no intentaron realmente que Jesús era diferente del Padre en sustancia, sino que querían evitar las implicaciones Unicistas del primer término. Así el credo resultante fue un rechazo claro del Arrianismo, pero un rechazo no-tan-claro del modalismo (Unicidad).
11 – EL CREDO DE NICEA
"Creemos en un Dios, el Padre Todopoderoso, el creador de todas las cosas visibles e invisibles. Y en un Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, generado del Padre, o unigénito, es decir, de la naturaleza del Padre. Dios de Dios, Luz de Luz, verdadero Dios de verdadero Dios, generado, no hecho, de una sustancia con el Padre, por quien todas las cosas fueron hechas, tanto las cosas en el cielo como cosas en la tierra; quien por nosotros hombres y por nuestra salvación vino y fue hecho carne y asumió la naturaleza del hombre, sufrió y resucitó al tercer día, ascendió a los cielos, y vendrá a juzgar nuevamente a los vivos y a los muertos. Y en el Espíritu Santo. Pero la iglesia santa y apostólica anatematiza a aquellos que dicen que había una época cuando él no existía, y que fue hecho de cosas no existentes, o de una otra persona o ser, diciendo que el Hijo de Dios es mudable, o mutable".
No hay una declaración clara de la trinidad en este credo, pero afirma que Jesús es de una sustancia con el Padre en oposición al Arrianismo. No hay ninguna referencia al Espíritu Santo como una persona separada en la Divinidad, pero solamente expresa una creencia en el Espíritu Santo. Este Credo Niceno original indica una distinción personal entre Padre e Hijo y declara que el Hijo no es mudable o mutable. Esta última frase es un apartamiento de la doctrina bíblica del Hijo y apoya el trinitarianismo moderno, desde que enseña un Hijo eterno. Básicamente, entonces, el Concilio de Nicea tiene una significancia triple: es un rechazo del Arrianismo; es la primera declaración oficial incompatible con el modalismo (Unicidad); y es la primera declaración oficial en apoyo al trinitarianismo.
12 – DESPUÉS DE NICEA
La victoria trinitaria de Nicea, por lo tanto, no estaba completa, sin embargo, los próximos sesenta años fue una batalla entre los Arrianos y los Atanasianos. Algunos participantes en el concilio como Marcelo, obispo de Ancyra, salieron a favor del Sabelianismo (Unicidad). Arrío envió una carta conciliadora a Constantino que lo hizo reabrir el asunto. Un concilio realizado en Tiro en 335 revirtió la doctrina Nicena en favor del Arrianismo. Atanasio fue al exilio, y Arrío habría sido restablecido como obispo si no hubiera muerto la noche anterior.
Atanasio fue desterrado cinco o seis veces durante este período. Mucho del conflicto fue debido a circunstancias políticas. Por ejemplo, cuando el hijo de Constantino, Constancio llegó al poder él apoyó a los Arrianos, deponiendo a los obispos Atanasianos y apoyando a los Arrianos en sus lugares. La controversia produjo luchas políticas violentas y mucho derramamiento de sangre.
El profesor Heick acredita el último éxito del Atanasianismo a la elocuencia y perseverancia del propio Atanasio. "El factor decisivo en la victoria… fue la determinación firme de Atanasio durante una vida larga de persecución y opresión". Sin embargo, no fue hasta el segundo concilio ecuménico, convocado por el Emperador Teodosio y realizado en Constantinopla en 381, que el asunto fue resuelto. Este concilio, realizado después de la muerte de Atanasio, ratificó el Credo Niceno. Resolvió también otro gran asunto que había estado azotando después de Nicea, es decir, la relación del Espíritu Santo a Dios. ¿El Espíritu Santo era una persona separada en la Divinidad o no? Muchos pensaron que el Espíritu era una energía, una criatura, o un ser angelical. El concilio añadió declaraciones al Credo Niceno original para enseñar que el Espíritu Santo era una persona separada como el Padre y el Hijo.
No fue hasta el Concilio de Constantinopla en 381, entonces, que la doctrina moderna de la trinidad ganó victoria permanente. Aquel concilio fue el primero en declarar que Padre, Hijo, y Espíritu Santo inequívocamente eran tres personas separadas de Dios, coiguales, coeternos, y de coesencia. Un Credo Niceno revisado vino del concilio en 381. La forma presente del Credo Niceno, que probablemente emergió alrededor del año 500, es entonces más fuertemente trinitario que el Credo Niceno original.
Había otra gran amenaza al Atanasianismo. El Imperio romano había comenzado a desmoronarse bajo ataques bárbaros, y las tribus bárbaras, que tenían ascendencia para predominio, eran Arrianas. Concebiblemente, Arrianismo podría haber emergido victorioso por las conquistas bárbaras. Sin embargo, esta amenaza terminó finalmente cuando los Francos se convirtieron al Atanasianismo en 496.
Durante este período de tiempo, otro credo importante Emergió - el Credo Atanasiano que no vino de Atanasio. Probablemente representa la doctrina trinitaria de Agustín (354-430), después se desarrolló durante o después de su tiempo. Este credo es la declaración más comprensiva de trinitarianismo en la historia antigua de la iglesia. Solo la parte occidental de la Cristiandad lo reconoció oficialmente.
Los puntos principales de diferencia entre el Este y el Oeste en la doctrina de la trinidad fueron como sigue: Primero, el Este tendió para enfatizar la trinidad de Dios. Por ejemplo, para los Capadocios el gran misterio era cómo las tres personas podrían ser una. En el Oeste había un poco más de énfasis sobre la unidad de Dios. Segundo, el Oeste creyó que el Espíritu procedió del Padre y del Hijo (la doctrina de filioque), mientras que el Este sostuvo que el Espíritu procedió solamente del Padre. Al final de cuentas esto se convirtió en un asunto doctrinal principal detrás del cisma entre Catolicismo Romano y Ortodoxo Oriental en 1054.
13 – EL CREDO ATANASIANO
Para poder dar al lector una visión más completa de la doctrina de la trinidad, una parte del Credo Atanasiano es dado abajo:
“Quien quiera que será salvo: ante todas las cosas es necesario que él mantenga la Fe católica. Cuál Fe todo el mundo la mantenga integral e inmaculada: de afuera, sin duda, él perecerá eternamente. Y la Fe católica es esta: que adoramos un Dios en Trinidad, y Trinidad en Unidad. Ninguno que confunde las Personas: ni dividiendo la Sustancia.
Pues hay una Persona del Padre, otra del Hijo, otra del Espíritu Santo. Pero la Divinidad del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo, es todo uno: La Gloria coigual, la Majestad coeterna. Como el Padre es tal es el Hijo, y tal es el Espíritu Santo: El Padre no creado, el Hijo no creado, y el Espíritu Santo no creado. El Padre incomprehensible, el Hijo incomprehensible, y el Espíritu Santo incomprehensible.
El Padre eterno, el Hijo eterno, y el Espíritu Santo eterno. Y aún ellos no son tres eternos: sino un Eterno. Como también no hay tres incomprehensibles, ni tres no creados: sino un No Creado y un Incomprehensible. Igualmente el Padre es Todopoderoso, y el Hijo Todopoderoso, y el Espíritu santo Todopoderoso. Y aún ellos no son tres todopoderosos: sino un Todopoderoso. Así el Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios. Y aún ellos no son tres dioses: sino un Dios. Igualmente el Padre es Señor, el Hijo es Señor y el Espíritu Santo es Señor. Y aún no son tres señores: sino un Señor. De la misma forma como somos compelidos por la verdad Cristiana para reconocer cada Persona por Sí misma para ser Dios y Señor: Así somos prohibidos por la religión católica decir, hay tres dioses, o tres señores. El Padre no es hecho por nadie: ni creído, ni generado.
El Hijo es del Padre solamente, no hecho, ni creado, sino generado. El Espíritu Santo es del Padre y del Hijo, ni hecho ni creado, ni generado, sino procedente. Así hay un Padre, no tres Padres, un Hijo, no tres Hijos, y un Espíritu Santo, no tres Espíritus Santos. Y en esta Trinidad ninguno es adelante, o después del otro: ninguno es el mayor o menor que el otro. Pero el conjunto de tres Personas son coeternos, y coiguales. De forma que en todas las cosas, como es dicho antes, la Unidad en Trinidad, y la Trinidad en Unidad es para ser alabada. “Él entonces que será salvo: debe pensar así en la Trinidad...”.
14 – LA TRINIDAD Y LA BIBLIA
El trinitarianismo afirma la deidad de Cristo. Sin embargo, disminuye de la plena deidad de Cristo como descrita en la Biblia. Como un asunto práctico, el trinitarianismo niega que la plenitud de la Divinidad está en Jesús porque él niega que Jesús es el Padre y el Espíritu Santo. Ella no exalta el nombre y la persona de Jesús suficientemente o Le da el pleno reconocimiento que la Biblia lo da.
14.1 - CONTRADICCIONES
El problema básico es que el trinitarianismo es una doctrina no bíblica que contradice varios enseñanzas bíblicas y muchos versículos específicos de las Escrituras. Además, la doctrina contiene varias contradicciones internas. Es claro que, la contradicción interna más obvia es cómo puede haber tres personas de Dios en cualquier sentido significante y aún haber solamente un Dios.
Abajo tenemos compilado varias otras contradicciones y problemas asociados con el trinitarianismo. Esta lista no es exhaustiva, pero da una idea de cuánto que la doctrina se diverge de la Biblia.
a) ¿Tuvo Jesucristo dos padres? El Padre es el Padre del Hijo (I Juan 1:3), sin embargo el niño nacido de María fue concebido por el Espíritu Santo - Mateo 1:21, (sin embargo ellos dicen que el Espíritu Santo fue meramente el agente del Padre en la concepción - un proceso que ellos comparan con inseminación artificial!
b) ¿Cuántos Espíritus hay? Dios el Padre es un Espíritu (Juan 4:24), el Señor Jesús es un Espíritu (II Corintios 3:17), y el Espíritu Santo es un Espíritu por definición. Sin embargo hay un Espíritu (I Corintios 12:13; Efesios 4:4).
c) Si el Padre e Hijo son personas coiguales, ¿por qué el Jesús oró al Padre? (Mateo 11:25). ¿Dios puede orar a Dios?
d) Semejantemente, ¿cómo el Hijo no puede saber tanto como el Padre? (Mateo 24:36; Marcos 13:32).
e) Semejantemente, ¿cómo el Hijo no puede tener poder a no ser que el Padre Le dé? (Juan 5:19, 30; 6:38).
f) Semejantemente, ¿cómo explicar sobre los otros versículos de las Escrituras que indica la desigualdad del Hijo y el Padre? (Juan 8:42; 14:28; I Corintios 11:3).
g) ¿Cómo fue que "Dios el Hijo" murió? La Biblia dice que el Hijo murió (Romanos 5:10). En ese caso, ¿puede Dios morir? ¿Puede una parte de Dios morir?
h) ¿Cómo puede ser un Hijo eterno cuando la Biblia habla de un Hijo generado, indicando claramente que el Hijo tuvo un inicio? (Juan 3:16; Hebreos 1:5-6).
i) Si el Hijo es eterno y existió en la creación ¿quién fue su madre en aquel momento? Sabemos que el Hijo fue hecho de mujer (Gálatas 4:4).
j) ¿Será que "Dios el Hijo" entregó Su omnipresencia mientras estaba en la tierra? En ese caso, ¿cómo él puede aún ser Dios?
k) ¿Quién es que alabamos y a quién es que oramos? Jesús dijo para adorar al Padre (Juan 4:21-24), sin embargo Esteban oró a Jesús (Hechos 7:59-60).
l) ¿Puede haber más de tres personas en la Divinidad? Ciertamente el Antiguo Testamento no enseña tres, sino enfatiza Unicidad. Si el Nuevo Testamento añade al mensaje del Antiguo Testamento y enseña tres personas, entonces ¿qué hay de prevenir subsecuentes revelaciones de personas adicionales? Si aplicamos la lógica trinitaria para interpretar algunos versos de la Biblia, podríamos enseñar una cuarta persona (Isaías 48:16; Colosenses 1:3; 2:2; I Tesalonicenses 3:11; Santiago 1:27). Igualmente, podríamos interpretar algunos versos de la Biblia para significar seis o más personas (Apocalipsis 3:1; 5:6).
m) ¿Hay tres Espíritus en el corazón de un Cristiano? Padre, Jesús, y el Espíritu habitan dentro del Cristiano (Juan 14:17, 23; Romanos 8:9; Efesios 3:14-17). Sin embargo hay un Espíritu (I Corintios 12:13; Efesios 4:4).
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n) Hay un solo trono en el cielo (Apocalipsis 4:2). ¿Quién se sienta sobre él? Sabemos que Jesús se sienta (Apocalipsis 1:8, 17, 18, 4:8). ¿Dónde se sientan el Padre y el Espíritu Santo?
o) Si Jesús está en el trono, ¿cómo puede sentarse a la diestra de Dios? (Marcos 16:19). ¿Se sienta o está de pie a la diestra de Dios? (Hechos 7:55). ¿O está en el seno del Padre? (Juan 1:18).
p) ¿Está Jesús en la Divinidad o está la Divinidad en Jesús? Colosenses 2:9 dice que es lo último.
q) Siendo que Mateo 28:19 lo determina, ¿por qué los apóstoles consistentemente bautizaron tanto a Judíos como a Gentiles usando el nombre de Jesús, hasta el extremo del rebautismo? (Hechos 2:38; 8:16; 10:48; 19:5; 22:16; 1 Corintios 1:13).
r) ¿Quién resucitó a Jesús de los muertos? ¿El Padre lo hizo (Efesios 1:20), o Jesús (Juan 2:19-21), o el Espíritu? (Romanos 8:11).
s) Si el Hijo y el Espíritu Santo son personas coiguales en la Divinidad, ¿por qué la blasfemia contra el Espíritu Santo es imperdonable pero la blasfemia contra el Hijo no lo es? (Lucas 12:10).
t) ¿Sabe el Padre algo que el Espíritu Santo no sabe? En ese caso, ¿cómo pueden ser coiguales? Solo el Padre sabe el día y la hora de la Segunda Venida de Cristo (Marcos 13:32).
u) Si el Espíritu procede del Padre, ¿el Espíritu también es hijo del Padre? Si no, ¿por qué no?
v) Si el Espíritu procede del Hijo, ¿el Espíritu es nieto del Padre? Si no, ¿por qué no?
14.2 - EVALUACIÓN DEL TRINITARIANISMO
Creemos que el trinitarianismo no es una doctrina bíblica y que contradice la Biblia en muchas maneras. Las Escrituras no enseñan una trinidad de personas. La doctrina de la trinidad usa terminología no usada en la Biblia. Enseña y enfatiza la pluralidad en la Divinidad mientras que la Biblia enfatiza la Unicidad de Dios. Disminuye la plena deidad de Jesucristo. Contradice muchos versículos específicos de la Biblia. No es lógica. Nadie puede entender o explicar racionalmente, ni siquiera aquellos que la defienden. En resumen, el trinitarianismo es una doctrina que no pertenece al Cristianismo.
CONCLUSIÓN
En conclusión, vemos que la doctrina de la trinidad no es bíblica ni en terminología ni en origen histórico. Tiene sus raíces en el politeísmo, religión pagana, y filosofía pagana. La doctrina en sí no existió en la historia de la iglesia antes del tercer siglo. Ni siquiera en ese tiempo, los trinitarianos primitivos aceptaron muchas doctrinas básicas del trinitarianismo presente de hoy, tales como la coigualdad y la coeternidad del Padre e Hijo. El trinitarianismo no alcanzó dominio sobre la creencia de la Unicidad hasta alrededor de 300 d.C. No alcanzó victoria sobre el arrianismo hasta el cuarto siglo.
El primer reconocimiento oficial de doctrinas trinitarias vino del Concilio de Nicea en 325, pero incluso este estaba incompleto. El establecimiento pleno de la doctrina no vino hasta el Concilio de Constantinopla en 381. En resumen, el trinitarianismo no alcanzó su forma presente hasta el fin del cuarto siglo, y sus credos definitivos no adquirieron forma final hasta el quinto siglo.
La Biblia no enseña la doctrina de la trinidad; de hecho, el trinitarianismo contradice la Biblia. El trinitarianismo no añade ningún beneficio positivo al mensaje Cristiano. Sin la doctrina artificial de la trinidad hecha por el hombre podemos todavía afirmar la deidad de Jesús, la humanidad de Jesús, el nacimiento virginal, la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo, la expiación, justificación por fe, la autoridad exclusiva de las Escrituras, y cualquier otra doctrina que es esencial al Cristianismo verdadero. En realidad, realzamos estas doctrinas cuando adherimos estrictamente al mensaje Bíblico que Jesús es el único Dios manifestado en carne.
La adhesión a la Unicidad no significa el rechazo de que Dios vino en carne como el Hijo o un rechazo de que Dios cumple los roles de Padre y Espíritu Santo. Por otro lado, la doctrina de la trinidad disminuye de los temas bíblicos importantes de la Unicidad de Dios y la deidad absoluta de Jesucristo. Por lo tanto, el Cristianismo debería dejar de usar la terminología trinitaria y debería volver atrás para enfatizar el mensaje básico de la Biblia. La mayoría de los creyentes Bíblicos no piensan en términos fuertemente trinitarios, por lo tanto una transición de parte de ellos no sería muy difícil, al menos no en el nivel individual.
Por otro lado, la adhesión estricta a la creencia de la Unicidad trae muchos beneficios. Coloca un énfasis donde debería estar - en la importancia de la terminología bíblica, pensamiento, y temas. Establece el Cristianismo como el verdadero heredero del Judaísmo y como una creencia verdaderamente monoteísta. Nos recuerda que Dios nuestro Padre y Creador nos amó tanto que Se vistió en carne para venir como nuestro Redentor. Nos recuerda que podemos recibir este Creador y
Redentor en nuestros corazones por Su Propio Espíritu.
La Unicidad magnifica a Jesucristo, exalta Su nombre, reconoce quién Él realmente es, y reconoce Su plena deidad. Exaltar a Jesús y Su nombre en la predicación y en la alabanza trae un movimiento poderoso de Su poder en bendiciones, liberación, oración respondida, milagros, sanación, y salvación. Cosas maravillosas suceden cuando alguien predica el mensaje de la deidad de Jesús, el nombre de Jesús, y la Unicidad de Dios, pero raramente alguien se inspira por el mensaje de la trinidad.
Una creencia fuerte en la Unicidad de Dios y la deidad absoluta de Jesucristo es un elemento crucial en la restauración de la iglesia para rectificar las creencias bíblicas y el poder apostólico.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
BERNARD, David K. The Oneness of God (La Unicidad de Dios). Hazelwood: WAP, 1983. 231 p. Serie de teología Pentecostal, volumen 1.
CURTIS, A. Kenneth, LANG, J. Stephen, PETERSEN, Randy. Los 100 Acontecimientos más importantes de la historia del Cristianismo: Del incendio de Roma al crecimiento de la iglesia en China. Grand Rapids: Fleming H. Revell, 1991. 205 p.BIBLIA SAGRADA, Nueva Versión rnacional. São Paulo: Vida 1993, 2000.
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