¿Y todavía me preguntas de qué me hace falta?!...
Bien; si pudieras ver como yo veo y sentir lo que yo siento, entonces responderías.
- Me hace falta la camaradería
- Me hace falta el reconocimiento
- Me hace falta el respeto a mí y al prójimo
- Me hace falta la atención, humildad y sencillez.
- Me hace falta el compromiso y la fidelidad
- Me hace falta la verdad, sinceridad y honestidad entre los hombres.
- Me hace falta la equidad para dar el equilibrio a la vida y la justicia en la sociedad.
- ¡Ay! cuánta falta me hace la sensibilidad en el corazón humano en estos últimos días en lo que respecta al Amor, son solo palabras lanzadas al azar, me llaman Padre pero ni siquiera me dejan acercarme, en su día a día soy excluido, despreciado y cuando alguien se burla de mí se divierten, construyen grandes y hermosos Templos diciendo que es para mí pero no me dejan entrar allí y todavía encima de todo ponen en el altar lo que sería para mí mi peor enemigo fingiendo ser Yo.
Voy a intentar mostrarte un poco de mi amor en la persona del profeta Osías solo dame un poco de tu atención, quizás entiendas de qué me hace falta.
Gómer, su esposa, fue una prostituta antes de convertirse en esposa de Osías. Gómer le da tres hijos de prostitución (Os 1:2,3).
- a) Hijos Infortunados (Desgraciados) – Hijos de prostitución
1º Jezreel - “Dios siembra o dispersa” (Os 1:4,5).
2º Lo-Ruhama - “Desfavorecida o no favorecida” (Os 1:6)
3º Lo-Amí - “No-mi-pueblo” (Os 1:9) Había prosperidad época dorada en el reinado de Jeroboam II que reinó 41 años (Israel – Reino del Norte) y en el Reinado de Uzías (Judá – Reino del Sur).
- Reino Norte – Después de la muerte del Rey Salomón, el reino fue dividido en 10 tribus (Norte con el nombre de Israel o Efraín que es el nombre de la tribu mayor).
- Reino Sur – Dos tribus permanecieron unidas el Reino del Sur (Judá y Benjamín).
Jeroboam falleció, el caos y la confusión se apoderan de Israel, los Asirios comienzan a perturbar y con varios ataques logran invadir y conquistar el Reino Norte (Israel).
Israel se encontraba moral y religiosamente decaído por el pecado de la idolatría, hasta los propios sacerdotes practicaban actos abominables (Os 6:9). La nación rápidamente degeneró y llegó al nivel más bajo de su historia, evidenciado por la prostitución en el templo, disfrazado como alabanza a Dios, y por los sacrificios de niños a dioses paganos.
- Osías fue instruido por Dios a remover este caldero de corrupción, que hervía con violencia y exhalaba su hedor en dirección al Padre Celestial. Su misión divina fue insistir con el pueblo de Israel para que se volviera a Dios. No aceptaron sus palabras y por eso vino el implacable cautiverio. Su mensaje fue ignorado por el pueblo, pero como profeta él no falló.
- El Señor anhela tener a Israel de vuelta, como un esposo amoroso desea recibir de nuevo con brazos abiertos y corazón extasiado, a su cónyuge que lo había rechazado y abandonado anhela el arrepentimiento de la conducta adúltera e idólatra de su amada, pudiendo así envolverla con Su gran amor.
- Por lo tanto Osías subraya la infidelidad de Israel y su adulterio espiritual, así como otras transgresiones, pero el objetivo del profeta es demostrar el gran amor de Dios, del fiel esposo (Dios) hacia la desleal esposa (Israel).
- b) “Amar ... Como el Señor Ama ...” (Os 3:1-5)
- Por segunda vez, el Señor manda nuevamente al profeta a buscar a su amada mujer adúltera (Os 3:1), Ella había vuelto a la vida de prostitución y se encontraba en condiciones deplorables. Gómer había sido vendida a la esclavitud, el profeta paga su rescate el valor de un esclavo. (Os 3:2) La cantidad de 15 piezas de oro era entonces la mitad del precio de un esclavo. Pero, con más un ómer y medio de cebada, que representa la comida de un esclavo por año, esto equivalía al precio total de un esclavo, es decir, 30 piezas de plata. Gómer fue entonces comprada, siendo así liberada de la esclavitud.
¿Y entonces; eso te recuerda algo?!....
Jesús pagó el precio de nuestro rescate, Él nos ama mucho. Que Dios te Bendiga y le permita entrar en tu vida “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a su casa y cenaré con él” Apoc.3;20 Piensa en esto JESÚS te ama. DIOS os bendiga.
Pr. José Ramos

