A veces el apreciado lector podrá encontrar extraño este título, pero queremos tomar como base el texto siguiente Ev. Juan 01:17 - Porque la ley fue dada por Moisés; la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.
Procedemos ahora a analizar el asunto con cautela, recordando que hablamos de dios en presencia de dios, por eso tenemos la responsabilidad de no torcer la palabra, ni tomar texto aislado, fuera del contexto.
Gálatas 5:4 - Separados estáis de cristo, vosotros los que os justificáis por la ley; de la gracia habéis caído.
Observamos que cuando la Biblia habla de Moisés habla de la ley, porque la ley vino por Moisés, por lo tanto ved que los que por ella se justifican están separados de cristo.
Lucas 9:34 y 35 - y, diciendo él esto, vino una nube que los cubrió con su sombra; y, entrando ellos en la nube, temieron.
Y salió de la nube una voz que decía: - este es mi amado hijo; a Él oíd.
Veamos que este pasaje nos habla del monte de la transfiguración, donde aparecieron con cristo Moisés y Elías, y no fue dada orden para oír a Moisés o Elías sino a Jesucristo. También quiero aclarar que Moisés representa la ley y Elías los profetas, por eso es que aparecieron con cristo Jesús allí en el monte.
Ev. Juan 3:14 y 15 - y, como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el hijo del hombre sea levantado:
Para que todo aquel que crea en Él no perezca, sino tenga la vida eterna.
Hechos 3:22, 23 y 24 - porque Moisés dijo: El Señor vuestro Dios levantará de entre vuestros hermanos un profeta semejante a mí; a él oíreis en todo lo que os dijere.
Y acontecerá que toda alma que no escuche ese profeta será eliminada de entre el pueblo.
Y todos los profetas, desde Samuel, todos cuantos después hablaron, también anunciaron estos días.
Vea que toda alma tendría que oír no a Moisés, sino al profeta que Dios levantaría, y de este, los profetas dijeron sobre él y sobre el día en que sería levantado; ahora ¿quién es este profeta que Dios levantaría?
Sabemos que ninguno de los profetas profetizó sobre Moisés sino sobre Cristo Jesús, vea en el texto siguiente:
Ev. Juan 1:45 - Felipe encontró a Natanael, y le dijo: hemos encontrado a aquel de quien Moisés escribió en la ley, y los profetas: Jesús de Nazaret, hijo de José.
Ev. Juan 5:44 a 47 - ¿cómo podéis vosotros creer, recibiendo honra unos de otros, y no buscando la honra que viene sólo de Dios?
No penséis que yo os he de acusar para con el Padre. Hay uno que os acusa, Moisés, en quien vosotros esperáis.
Porque, si creyeseis en Moisés creeríais en mí; porque de mí escribió él.
Pero, si no creéis en sus escritos, ¿cómo creeréis en mis palabras?
Observe que es para creer en los escritos de Moisés, que se encuentran en la Biblia, y no en palabras de los días actuales.
Lucas 24:27, 44 y 45 - y, comenzando por Moisés, y por todos los profetas, les explicaba lo que de él se hallaba en todas las Escrituras.
Y les dijo: estas son las palabras que os dije estando aún con vosotros: que convenia que se cumpliese todo lo que de mí estaba escrito en la Ley de Moisés, y en los profetas y en los Salmos.
Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras.
II Samuel 23:2 a 5 - el espíritu del Señor habló por mí, y su palabra estuvo en mi boca.
Dijo el Dios de Israel, la roca de Israel a mí me habló: habrá un justo que domine sobre los hombres, que domine en el temor de Dios.
Y será como la luz de la mañana, cuando sale el sol, de la mañana sin nubes, cuando por su resplandor y por la lluvia la hierba brota de la tierra.
Aunque mi casa no sea tal para con Dios, sin embargo estableció conmigo un pacto eterno, que en todo será bien ordenado y guardado, pues toda mi salvación y todo mi placer está en Él, a pesar de que aún no lo ha hecho brotar.
Observe que esta profecía se refiere a Cristo, y Samuel pudo decir sobre el pacto y la salvación de aquel que aún no había brotado, y sabemos que cristo nos hizo un nuevo pacto y nos dio salvación.
Isaías 9:6 - Porque, un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; y el principado está sobre sus hombros; y su nombre será: Maravilloso, Consejero, Dios fuerte, Padre de la Eternidad, Príncipe de Paz.
Isaías 53:10, 11 y 12 - con todo eso, al Señor le agradó quebrantarle, haciéndole enfermar; cuando su alma se ponga por expiación del pecado, verá su posteridad, prolongará los días; y el buen placer del Señor prosperará en su mano.
Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; con su conocimiento mi siervo, el justo, justificará a muchos, porque llevará las iniquidades de ellos sobre sí.
Por lo cual le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su alma hasta la muerte, y fue contado con los transgresores; mas Él llevó sobre sí el pecado de muchos, e intercedió por los transgresores.
Hechos 3:14 - Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un hombre homicida.
Mateo 13:57 - Y se escandalizaban en Él. Jesús, empero, les dijo: no hay profeta sin honra, sino en su Patria y en su casa.
Ev. Juan 4:19 - le dijo la mujer: Señor, veo que eres profeta.
Lucas 7:16 - Y de todos se apoderó el temor, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo.
Hebreos 7:11 y 14 - De manera que, si la perfeción fuese por el sacerdocio levítico (porque bajo él el pueblo recibió la Ley), ¿qué necesidad había de que se levantase otro sacerdocio, según el orden de Melquisedec, y no fuese llamado según el orden de Aarón?
Visto que es manifiesto que nuestro Señor procedió de Judá, y concerniente a esa tribu nunca Moisés habló de sacerdocio.
Si seguimos la secuencia del texto de Hebreos 7, vamos a ver que el anterior mandamiento (ley) es abrogado por causa de su debilidad e inutilidad; y que la Ley a ninguna cosa perfeccionó e introdujo una mejor esperanza (vers. 18 y 19). De tanto mejor pacto Jesús fue hecho fiador. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a hombres débiles, pero la Palabra del juramento, que vino después de la Ley, constituye al hijo, perfecto para siempre. (ver. 28).
Hebreos 3:5 y 6 – Y, en verdad, Moisés fue fiel en toda su casa, como siervo, para testimonio de las cosas que se habían de anunciar;
Pero Cristo, como hijo sobre su propia casa; la cual casa somos nosotros, si tan solamente conservamos firme la confianza y la gloria de la esperanza hasta el fin.
Gálatas 3:10, 11 y 12 - Todos aquellos, pues, que son de las obras de la Ley están bajo la maldición; porque escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas que están escritas en el Libro de la Ley, para hacerlas.
Y es evidente que por la Ley nadie será justificado delante de Dios, porque el justo vivirá por la fe.
Ora la Ley no es de fe; sino el hombre, que hiciere estas cosas, por ellas vivirá.
Gálatas 3:24 a 29 - De manera que la Ley fue nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, para que por la fe fuesemos justificados.
Pero, despues que vino la fe, ya no estamos bajo ayo.
Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Jesucristo.
Porque todos cuantos fuisteis bautizados en Cristo, ya os revestisteis de Cristo.
En esto no hay judio ni griego; no hay siervo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Y, si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, y herederos conforme a la promesa.
Gálatas 5:6 - Porque en Jesucristo ni la circuncisión ni la incircuncisión tiene virtud alguna; sino la fe que obra por caridad.
Gálatas 5:18 y 24 - Pero, si sois guiados por el Espíritu, no estais bajo la Ley.
Y los que son de Cristo crucificaron la carne con sus pasiones y concupiscencias.
Hechos 21:21 - Y ya acerca de ti fueron informados que enseñas a todos los judíos que están entre los gentiles a apartarse de Moisés, diciendo que no deben circuncidar a sus hijos ni andar según la costumbre de la Ley.
Si seguimos la secuencia del texto, vamos a ver que Pablo apóstol del Señor Jesús, que ensenó sobre el velo (I Corintios 11:1 al 16), el Ósculo Santo (Romanos 16:16 al 18), escritor de casi la mitad del Nuevo Testamento; varón que no aprendió de hombre alguno, sino por divina revelación (Gálatas 1:12), fue apedreado por mandar al pueblo a apartarse de Moisés. Aún vemos que Pablo escribió en I Corintios 11:01, sed mis imitadores como yo de Cristo. ¿Y cuál es tu condición frente a esta Palabra?
Vea aún lo que la Biblia continúa diciendo sobre el asunto.
Ev. Juan 6:32, 33, 35 y 54 - les dijo pues Jesús: En verdad, en verdad os digo: Moisés no os dio el pan del Cielo; sino mi Padre os da el verdadero pan del Cielo.
Porque el pan de Dios es aquel que desciende del Cielo y da vida al mundo.
Y Jesús les dijo: Yo soy el Pan de la Vida: El que viene a mí no tendrá hambre; y quien crea en mí nunca tendrá sed.
Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el último día.
Romanos 4:14 - Porque, si los que son de la Ley son herederos, luego la fe es vana y la promesa es anulada.
Romanos 8:3 - Porque lo que era imposible a la Ley, visto como estaba enferma por la carne, Dios, enviando su Hijo en semejanza de carne de pecado, por el pecado condenó el pecado en la carne;
Y Simeón los bendijo, y dijo a María su madre: He aquí que este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para señal que es contradecida. Y una espada traspasará también tu propia alma, para que se manifiesten los pensamientos de muchos corazones.( Lucas 2:34,35).
Hechos 13:39 - Y de todo aquello de lo que por la Ley de Moisés no pudisteis ser justificados, por él es justificado todo aquel que crea.
II Corintios 3:7 y 8 - Y, si el ministerio de la muerte, grabado con letras en piedras, vino en gloria, de manera que los hijos de Israel no podían fijar los ojos en la cara de Moisés, por causa de la gloria en su rostro, la cual era transitoria,
¿Cómo no será de mayor gloria el ministerio del espíritu?
Tú apreciado hermano, y amigo que lees este estudio, ¿en cuál ministerio estás, de Jesús o de Moisés?
¿Cuál es la unción que recibiste?
Vea lo que Dios dice sobre esto.
A Salomón: - He aquí que he hecho conforme a tus palabras. He aquí que te he dado un coraçón tan sabio y entendido, que antes de ti tu igual no hubo, y después de ti tu igual no se levantara (I Reyes 3:10 y 12).
Pero a la iglesia, dijo Dios en I Juan 2:20 - Y vosotros tenéis la unción del Santo, y sabéis todo.
¿Quién es este Santo sino el Señor Jesucristo?
Entonces vea que la iglesia no tiene unción de ninguno de los profetas o apóstoles u otra persona o ser, sino de Jesucristo que es el espíritu santo derramado sobre todo aquel que invoca Su Nombre (Hechos 2:38 - y les dijo Pedro (lleno del Espíritu Santo): Arrepentos y cada uno de vosotros sea bautizado en Nombre de Jesucristo, para perdón de los pecados; y recibiréis el don del espíritu santo;) aunque haya persecución contra la iglesia, esto es para que se cumpla la palabra, vea a continuación:
Mateo 10:22 - Y odiados de todos seréis por causa de mi Nombre: Pero aquel que perseverare hasta el fin será salvo.
Después de leer este estudio y el apreciado quiera estar o continuar en el ministerio de Moisés, debajo de la Ley debe observar el texto siguiente:
Santiago 2:8, 9 y 10 - Si cumplís, conforme a la Escritura, la Ley Real: Amarás a tu próximo como a ti mismo, bien hacéis; pero, si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y sois argüidos por la Ley como transgresores.
Porque cualquiera que guardare toda la Ley, y tropezare en un sólo punto, se hizo culpable de todos.
Dios os bendiga y ayude a comprender las cosas espirituales.

