¿Qué es verdaderamente ser un cristiano? Es una pregunta que a veces no tiene respuestas; porque ser cristiano no se ve apenas en palabras, sino también en obras. Pues la Palabra del Señor Jesús dice que: "Seréis conocidos por las obras que hacéis aquí".
No basta ser cristiano de labios, el Señor Jesús requiere mucho más de nosotros. Cuando colocamos las cosas de Dios en primer lugar, negando nuestro YO, renunciando a sueños y voluntades que tenemos, para hacer solamente la voluntad de Dios, estamos a un paso de ser verdaderos cristianos.
Pues ser cristiano no se resume apenas en bendición, pues sabemos que aquí, cada día, enfrentamos una lucha diferente, somos probados como oro, llevados como ovejas mudas al matadero por amor de Dios, por amor a su Palabra.
Un cristiano es probado por su fe, pero sabemos que Dios no da prueba mayor de la que podamos soportar; entonces cuando estamos siendo probados ya tenemos que declarar victoria, pues tenemos capacidad de vencer la prueba.
Para ser un verdadero cristiano debemos tener mucho amor a la Palabra de Dios, reconocer que es necesario obedecer todo cuanto Dios dejó para que hiciésemos, viendo todo aquello que es imposible a nuestros ojos, por los ojos de la fe todo es posible al que cree en el señor Jesús.
Hermanos, sabemos que tenemos varios ejemplos de cómo seguir la palabra de DIOS y andar en Sus caminos, no hay excusa que justifique nuestro descuido y falta de compromiso, pues tenemos un Dios que a cada amanecer nos da una nueva oportunidad de ser un verdadero cristiano.
Hay un himno que en una pequeña estrofa dice así: "Cuando pienso hacer el bien el mal ya hice, cuando pienso hacer el bien el mal ya practiqué"; y aún deja una pregunta al Señor diciendo: "¡Déjame Señor servirte así!?"
Sabemos que erramos, pues aún somos pecadores, pues luchamos contra la carne, pero solo practicamos el mal cuando el mal está en nuestros corazones. El Señor no permitirá ser cristiano a medias, pues él quiere cuerpo, alma y espíritu; pues si sirvo a mi Dios hoy y practico el mal mañana de nada sirvió mi búsqueda, pues sabemos que nuestra vida espiritual exige muchos cuidados, aún más aquellos que buscan intimidad con Dios.
Debemos buscar sin cesar para tener encuentros más constantes con Dios, y no se necesita mucho para eso, basta tener el corazón sincero y puro en su presencia. Si tenemos el mal dentro de nosotros, el espíritu de Dios no habitará en nuestros corazones. Dios no habita en corazones impuros o divididos.
Debemos demostrar nuestro amor por el Señor no solamente con labios, sino también por Obras. Debemos constantemente buscar la gracia y el perdón de Dios. Cuando te arrepientas de todo tu corazón, alcanzas el perdón de Dios.
Busca cada día más ser un auténtico cristiano, que sirve a Dios de todo corazón, cuerpo, alma y espíritu. Busca tener con Dios una mejor intimidad, temor a la Palabra de Dios, pues aquel que teme no busca hacer lo que es errado, sino busca la santificación cada día más.
Sé un verdadero cristiano y así alcanzarás la gracia del Señor todos los días de tu vida, y Él encaminará tus caminos haciéndote un vaso en sus manos.
Tomamos por ejemplo a nuestro hermano Pablo, que no se dejó llevar por las debilidades de la carne, ni buscó excusas para no servir al Señor, sino continuó el camino aun siendo azotado por causa del Nombre de Jesús avanzando hacia la meta, Nuestro Señor Jesucristo, y alcanzó de Dios lo mejor.
"He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que hayan amado su venida." 2 Timoteo 4:7,8

