La celebración de la pascua nació en la salida del pueblo de Dios de Egipto, para conmemorar su liberación, también conocida como fiesta de los Panes ácimos, (ÉX 23:15) - La fiesta de los panes ácimos guardarás; siete días comerás panes ácimos, como te he ordenado, al tiempo señalado en el mes de Abibe; porque en él saliste de Egipto; y nadie comparezca vacío ante mí, se inició en la salida del pueblo de Dios de Egipto, (ÉX 13:3), y Moisés dijo al pueblo: Acordaos de este mismo día, en que salisteis de Egipto, de la casa de servidumbre; pues con mano fuerte el Señor os sacó de aquí; por tanto no comeréis pan leudado, (que leudó o que contenga fermento), El pan ácimo era el símbolo de la pureza, no se podía ofrecer nada al Señor que tuviera fermento, (LV 2:11), Ninguna ofrenda de alimentos, que ofreciereis al Señor, se hará con fermento; porque de ningún fermento, ni de miel alguna, ofreceréis ofrenda quemada al Señor.
¡Entiendan bien amados! De todo lo que se ofrecía al Señor no podía contener fermento, vea los ejemplos a seguir y medite, pues la palabra de Dios tiene que ser obedecida, tenemos que entender la revelación del Señor, y no copiar lo que las denominaciones hacen, pues tenemos la revelación, y no andamos por la voluntad del hombre y sus principios, sino por la revelación que hay en la palabra de Dios.
(Malaquías 1:6,7), El hijo honrará al padre, y el siervo a su señor; y si Yo soy el Padre, ¿dónde está mi honra? Dice el Señor de los Ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre y dijisteis: ¿en qué hemos menospreciado nosotros tu nombre? Ofrecéis sobre mi altar pan inmundo, y decís: ¿en qué te hemos profanado? ¡En esto de que decís: la mesa del Señor es despreciable!
Si en la conmemoración de la cena se ofrece pan que contenga fermento, como cuerpo del Señor, entonces ciertamente quien lo hace está haciendo que la mesa del Señor sea inmunda, medite el cuerpo de Cristo no contiene fermento, pues el fermento simboliza el pecado, medite amados en la santa palabra, y haga conforme al mandamiento del Señor, y no de los hombres.
(ÉX 23:18), No ofrecerás la sangre de mi sacrificio con pan leudado. (pan que contiene fermento), No podía usar el pan leudado, (con fermento). La sangre del sacrificio para nosotros hoy es el vino, entonces amado, la sangre que es representada por el vino no puede ser ofrecida con pan leudado (que contiene fermento).
(LV 23:6) - Y a los quince días de este mes es la fiesta de los panes ácimos del Señor; siete días comeréis panes ácimos. ¡Vea! Comerás Panes ácimos, no era pan con fermento, pues el pan con fermento servía para la alimentación de ellos en su día a día, pero no en la época en que se celebraba la pascua al Señor.
(ÉX 13:4) Hoy, en el mes de Abibe, vosotros salisteis. ¡Vea! Fue en el mes de abibe, que ellos salieron de Egipto, y era en ese mismo mes que ellos conmemoraban la pascua, ¡es decir! Una vez al año, Recordando que el calendario judío no tiene variaciones como el nuestro, es por eso que en nuestro calendario la Cena del Señor debe ser ministrada entre el mes de Marzo y Abril, y el mandamiento del Señor es para que se guarde esta palabra de año en año, la fiesta de la pascua es conmemorada una vez al año, (ÉX 13:10), Por tanto tú guardarás este estatuto a su tiempo, de año en año. (LV 23:5), En el mes primero, a los catorce del mes, por la tarde, es la pascua del Señor. ¡Vea bien! No era todos los días, ni todas las semanas, ni mucho menos una vez al mes, sino de año en año, ese es el mandamiento del Señor.
Era necesario el sacrificio de un cordero por familia, si la familia fuera pequeña, sería un cordero para dos familias, (Éxodo 12:1, 5), no podía haber desperdicio, pues el Señor Dios nunca se agradó de creyentes que desperdician lo que poseen, entonces cada familia tenía que matar un cordero y si el cordero fuera mucho para la familia, entonces dos familias tenían que dividir el cordero. Así hacían los judíos en la conmemoración de la pascua, pero con la venida Del Señor Jesucristo algunas cosas fueron cambiadas. Pues en él fueron cumplidas la ley y la pascua.
La última pascua y la cena del Señor
En el libro de Mateo 26:17, el texto habla sobre la última pascua y la cena del Señor, es decir: aquí fue la última pascua, y aquí se inició la cena del Señor, pues aquí fue el inicio de la cena, salió el cordero del viejo testamento y entró Jesús el cordero que murió en nuestro lugar, salió la sangre del cordero que era lanzada sobre el pueblo para purificación, y entró la sangre de Cristo, el cordero de Dios que fue derramada por nuestros pecados, y ahora la cena del Señor es conmemorada con el pan ácimo como símbolo del cuerpo de Cristo y el vino de la vid, como la sangre de Cristo.
Sabemos que la Pascua era celebrada de año en año, conforme podemos confirmar en Éxodo 12 : 1 al 14 y 13 : 10.
Teniendo en mente que es en memoria, podemos entender que es una conmemoración, al ejemplo del día del soldado (en memoria a los soldados), es una conmemoración es celebrada una vez por año, así como el aniversario. El Apóstol Pablo en I Corintios 11: 24 y 25, deja claro que es en memoria del Señor.
El mes en que era realizada la Pascua era el mes de Abibe, en el calendario Judío, que en nuestro calendario es aproximadamente el mes de Abril.
Otro detalle es que en ningún texto Bíblico vemos cambio del período de celebración de la Pascua o de la Cena del Señor.
Con la venida del maestro a esta tierra, Él mismo deseó participar de la pascua, y dijo esto a sus discípulos que luego se interesaron en prepararla.
(LC 22:15), Y les dijo: He deseado mucho comer con vosotros esta pascua, antes que padezca; el deseo del Señor Jesús estar presente en su cena, pero para que Él esté, es necesario que se haga todo conforme a su voluntad.
(MT 26:17), Y, en el primer día de la fiesta de los panes ácimos, se acercaron los discípulos a Jesús, diciendo: ¿Dónde quieres que hagamos los preparativos, para que comas la pascua? ¡Vean bien! Los discípulos preguntaron al Señor dónde Él quería que ellos hicieran los preparativos para la pascua, ¡es decir! Ellos se pusieron a disposición del Maestro, a su deseo y su voluntad, no les importaba lo que los otros querían, o pensaban, sino lo que el Señor Jesús quería, sea así tú también, ponte a disposición del Señor Jesús.
(LC 22:8), Y mandó a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua, para que la comamos. Este preparadnos, no tiene que ver sólo con el lugar, sino con toda la cena, ellos fueron a preparar la cena, de la forma que era para ser hecha, con el pan sin fermento, y este mandamiento es para cada uno de nosotros también, id y preparad.
(LC 22:12), Entonces él os mostrará un gran cenáculo amueblado; allí haced preparativos. Aquí el Señor Jesús habla sobre un hombre que cedió su establecimiento para que ellos prepararan la pascua, Sea donde sea, en un templo, en una casa, debajo de un árbol, dentro de un barco, o inclusive que sea en el espacio, pero, el deber es hacer todos los preparativos, no puede faltar nada. (LC 22:13), Y, yendo ellos, hallaron como les había sido dicho; y prepararon la pascua.
Amados, ciertamente el pan de la panadería que contiene el fermento, es necesario para nuestra alimentación, no hay problema alguno, pero para servir como el cuerpo de Cristo, ¡no! Pues tenemos la capacidad de hacer el pan ácimo, sin fermento, aquella historia del cuento de hadas que muchos cuentan de que si oras el Señor purifica, eso no es verdad, pues nosotros podemos hacer de la manera correcta, si tú tomas un vaso de veneno sin saber que en ese vaso contiene veneno y tú estuvieres con la vida en el altar, tú no morirás si lo tomas, como dice en el libro de Marcos 16:18, pero si tú sabes que en el vaso hay veneno y oras creyendo que no vas a morir si lo tomas, tú estarías tentando a Dios, ai tú vas a despertar, ni te digo dónde...
Cuando yo era parte de una denominación, y era el tesorero, yo era responsable de comprar el llamado vino de la cena para presentar como el simbólico sangre de Cristo, para economizar yo compraba del ki-suco más barato que hubiera, ¿ahora crees que Dios se agradaba de eso? Pero cuando tuve la revelación, dejé las cosas de los hombres, y ahora hago conforme a la palabra del Señor.
Muchos dicen que orando Dios transforma, ¿será? Tú puedes exprimir la uva y hacer el vino para la cena, todo tú puedes hacer, es decir, preparar, entonces prepara, y deja con ese negocio de querer engañar a Dios.
Cristo nuestra pascua
Amados, vean que la bestia y la multitud de sus comercios intentan engañar al pueblo de Dios, pues analice, muchos de los llamados creyentes, participan en el mes de la pascua del mismo modo que la bestia y su comercio, pues en el mes de la pascua hay la idea de que el conejo es el símbolo de la pascua, pues el llamado huevo de la pascua es la mayor marca de este comercio en el mundo entero, no se deje engañar, pues sabemos que ni el conejo, ni su tal huevo de pascua, nunca fueron símbolos de la pascua, no se deje engañar, diciendo que esto no tiene problema, aquello tampoco, pues esto es una burla con la palabra de Dios, pues Cristo nuestro Señor, Él sí, es el verdadero y único emblema de la pascua.
(1CO 5:7), Limpiaos, pues, del fermento viejo, para que seáis una nueva masa, así como estáis sin fermento. Porque Cristo, nuestra pascua, fue sacrificado por nosotros. Semejante al cordero pascual era sin defecto.
Cristo, el cordero que, sin mancha y sin defecto fue ofrecido una única vez por nosotros, si el macho cabrío y el cordero del viejo testamento eran ofrecidos cada año, el Señor Jesús en una única vez se entregó a muerte y muerte de cruz por nosotros, como el cordero pascual, por eso es que el apóstol afirma, Cristo nuestra pascua. Por eso hoy no comemos hierbas amargas, ni matamos un cordero, pues nuestro Dios se entregó por nosotros transformando la pascua en cena del Señor.
(ÉX 12:5), El cordero, o macho cabrío, será sin mancha, (1PE 1:18), Sabiendo que no fue con cosas corruptibles, como plata u oro, que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir que por tradición recibisteis de vuestros padres.
Salid de la tradición o costumbres equivocadas, y obedeced a Cristo, porque fue él y no el pastor, la familia, la denominación, sino Cristo Jesús, entonces obedecele a Él y a su santa palabra.
(1PE 1:19), Sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero inmaculado e incontaminado.
Vamos a celebrar la cena del Señor, de todo corazón, en toda santidad, y de la manera como el Señor desea, en sinceridad y en verdad de su palabra.
(1CO 5:8), Por eso hagamos la fiesta, no con el fermento viejo, ni con el fermento de la maldad y de la malicia, sino con los ácimos de la sinceridad y de la verdad. Sea sincero delante del Señor, pues cuanto más obediencia más bendiciones.
El lavamiento de pies
(JO 13:2), Y, terminada la cena, habiendo el diablo metido en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que lo traicionase.
(JO 13:3), Jesús, sabiendo que el Padre le había puesto todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, e iba para Dios.
(JO 13:4), Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y, tomando una toalla, se la ciñó.
(JO 13:5), Luego echó agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a secarlos con la toalla con que estaba ceñido.
(JO 13:6) - Vino, pues, a Simón Pedro, que le dijo: Señor, ¿tú me lavas los pies a mí?
(JO 13:7), Respondió Jesús, y le dijo: Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora; pero lo entenderás después.
(JO 13:8), Le dijo Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondió Jesús: Si no te lavo, no tienes parte conmigo.
(JO 13:9), Le dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza.
(JO 13:10) - Jesús le dijo: El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues lo demás está todo limpio. Y vosotros limpios estáis, aunque no todos.
(JO 13:11), Porque sabía quién lo iba a traicionar; por eso dijo: No todos estáis limpios.
(JO 13:12), Así que, después que les lavó los pies, y tomó su manto, y se recostó otra vez, les dijo: ¿Entendéis lo que os he hecho?
(JO 13:13), Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y decís bien, porque lo soy.
(JO 13:14), Pues si yo, Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
(JO 13:15), Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
(JO 13:16), De cierto, de cierto os digo, que el siervo no es mayor que su señor, ni el enviado es mayor que el que lo envió.
(JO 13:17), Si sabéis estas cosas, bienaventurados sois si las hacéis.
¡Analice bien el texto! Y, terminada la cena, note bien lo que el Señor Jesús hizo cuando la biblia relata sobre el termino de la cena, cena significa, comida de la noche, entonces después de que ellos participaran del cuerpo y sangre de Cristo, el Señor Jesús tomó un lebrillo, puso agua y comenzó a lavar los pies de los discípulos con la toalla con que estaba ceñido, y llegando hasta Pedro, Pedro dijo al Maestro, nunca me lavarás los pies, Jesús le dijo: “Lo que hago no lo entiendes tú ahora, pero lo entenderás después”. Muchos dicen que lavar los pies después de la cena era una costumbre judía, no, no era, pues si fuera Pedro no habría interrumpido al Señor, siendo él un judío.
Después de que el Señor Jesús lavó los pies de todos, comenzó a hablarles, ¿Entendéis lo que os he hecho?, Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y decís bien, porque lo soy. Analice la palabra Jesús es Señor y Maestro, Pues si yo, Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros, muchos hablan de que es humillación lavar los pies de su hermano, ¡no! No es humillación, sino una señal de humildad, lo que es bien diferente. Pero si el Señor Jesús lavó los pies, ¿por qué muchos quieren ser mayor que Él, y no quieren lavar los pies de sus hermanos?, pues es mandamiento del Señor y no una costumbre como muchos dicen, vea lo que el Señor Jesús ordenó: Pues si yo, Señor y Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
¡Vosotros también debéis! Esta palabra es imperativa, es una ordenanza, es un mandamiento, , y porque muchos no obedecen, diciendo que es costumbre, ¡no! No es, esta es la voluntad de Nuestro Señor y Salvador, entonces tenemos que cumplirla. Vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros.
Hay personas que quieren ser mayor que el Señor Jesús, no obedeciendo su palabra, pues si el Señor y maestro lavó los pies ¿por qué tú no haces lo mismo?, pues, que no es el siervo mayor que su señor, ni el enviado mayor que el que lo envió. Ahora si tú eres mayor que el maestro, que creo que no eres, haz según tu propia voluntad, pero si tú te dices un siervo fiel, obedece la palabra de Dios en todo.
Después de este pasaje la iglesia continúa obedeciendo la palabra de Dios, ¡vea y analice! (1TM 5:9), Ninguna viuda sea inscrita con menos de sesenta años, y sólo la que haya sido mujer de un solo marido;
(1TM 5:10), Que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos, si ha ejercitado hospitalidad, si ha lavado los pies a los santos, si ha socorrido a los afligidos, si ha practicado toda buena obra.
¡Note! Si ha lavado los pies a los santos, este pasaje nos relata que las mujeres también deben participar de toda la cena, ¡es decir! La hermana debe lavar los pies a los santos, pues el mandamiento del Señor es, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros, no puede haber ningún tipo de división en medio de la iglesia, sino en todo debemos compartir con nuestros hermanos. Lavaros los pies los unos a los otros.
Debemos nosotros obedecer a Dios y no a los hombres, medite en este estudio y procure agradar al Señor Jesús, pues Él es el único que puede te salvar, pero! Si obedeceres sus mandamientos. Salid del medio de la apostasía, de las costumbres de la bestia y de los falsos profetas, y servid solamente al Señor Jesús.

