Ya mencioné en otro artículo que estar en restauración en los días actuales es una misión ardua, pero muy gratificante. Sin embargo, para estar firmes en este propósito tenemos que estar atentos para no ser engañados por falsos doctores que se levantan contra la palabra de Dios y sus enseñanzas.
Quizás motivados por la posición que ocupan, por cobardía, vanidad, los líderes cristianos están dejando de predicar el verdadero evangelio que la biblia enseña.
Abrieron las puertas para que el mundo entrara, las doctrinas que nuestros hermanos de la iglesia primitiva lucharon, sufrieron e incluso murieron para preservar, ya no tienen valor.
Dicen ser doctrinas de hombres. Veamos algunos ejemplos:
Dicen que Dios son tres personas distintas (trinidad), cuando la biblia, en su totalidad, relata que Dios es uno solo (Gálatas 3:20), y cuando la biblia menciona que Dios se hizo carne y habitó entre nosotros (Juan 1:14)ellos predican que el hijo de Dios se hizo carne. Y al realizar bautismos usan las palabras padre, hijo y espíritu santo, diciendo estar obedeciendo lo que Jesús dijo en Mateo 28:19, no entienden que Jesús no mandó bautizar repitiendo las palabras padre, hijo y espíritu santo, porque tales palabras no son nombres, sino títulos, que indican una persona que tiene un nombre: Jesús, y cuando leen que los apóstoles solo bautizaban en nombre de Jesús (Hechos 2:38), ellos tienen la audacia de decir que ellos se equivocaron.
Mientras que la biblia dice que nuestras hermanas tienen que ponerse el velo para orar y profetizar,
(1 Corintios 11:6)ellos dicen que el cabello es velo. ¿Será que el cabello puede ser quitado y puesto en la cabeza cada vez que se inicie o termine una oración? Y cuando la biblia exhorta que su belleza no debe estar en los rizos del cabello, en el uso de joyas (1 Pedro 3:3) y tengan sus vestidos con pudor y modestia (1 Timoteo 2:9)dicen que esto son cosas del pasado, como si las doctrinas establecidas por Dios para su iglesia fueran como mercancías en estantes de supermercado que tienen fecha de vencimiento.
Y cuando oyen hablar de doctrinas como ósculo santo (Romanos 16:16), cena con lavapies (Juan 13:15), trajes decentes (1 Timoteo 2:9) y diferentes del mundo(Mateo 5:14 ) dicen que todo esto no es más que locuras.
Estas son solo algunas enseñanzas bíblicas que están siendo despreciadas dentro de la gran mayoría de las iglesias cristianas, pero gracias a Dios tales doctrinas vuelven a ser practicadas en el tiempo de la restauración de la iglesia de Dios (Hechos 3:21).
Por lo tanto jóvenes, nos es impuesta la obligación de luchar por estas doctrinas. En ningún lugar u ocasión debemos privarnos de ser portadores de estos tan grandes mandamientos. Debemos levantar bien alto esta bandera para que el mundo sepa que Dios tiene su pueblo en la faz de la tierra y ama obedecer su palabra.
Jessé Caleb A. Sanches
jessecalebsanches@yahoo.com.br

