Lo que determina el éxito o fracaso de cualquier persona és la base de sustentación de su vida, es decir, en qué cosa o en quién confía, y por qué no decirlo, en qué hace sus apuestas, siendo el caso de muchos que ven la vida como un juego. De todas formas será esto lo que hará la diferencia en los resultados.
Hay diversos tipos de personas, y claro cada una con sus particularidades, pero el anhelo de todas es vencer, ser victoriosa, pues nadie quiere ser una persona derrotada, viviendo en la miseria a merced del azar, pero falta el conocimiento para muchas de ellas de que la determinación de la victoria depende simplemente de dónde sus vidas están firmadas.
Un jugador de fútbol, por ejemplo, en muchos casos confía simplemente en la precisión y potencia de sus piernas, pero basta una simple contusión y el mismo ya queda imposibilitado de realizar sus funciones, pues depende del buen estado de sus piernas, es decir, en piernas simplemente no se puede confiar. Personas que viven de la belleza física, muchas veces confían solamente en su belleza, pero la edad llega y la belleza también se va, trayendo mucho fastidio para quien solamente en ella confiaba. Sin embargo el caso más trágico es el de aquellos que poseen riqueza y en ella depositan su confianza, para estos muchas cosas pueden acontecer entre las cuales algunas serán citadas.
Ya ha habido casos y aún hay de personas que confiaron en su riqueza, sin embargo bastó apenas una aplicación errada y toda riqueza dejó de existir, restando apenas las deudas y mucha tristeza, y consecuentemente se fueron los pseudoamigos. Hubo también personas que depositaron toda su credibilidad en su riqueza, pero al adquirir una enfermedad incurable, gastaron todo el dinero que poseían, y de nada sirvió, vinieron a fallecer, su riqueza tampoco fue capaz de salvar sus vidas. Con esto podemos concluir que tampoco se puede confiar en riqueza.
En quién debemos confiar.
La única manera de convertirse en personas victoriosas, es depositar la confianza en alguien que no es perecedero, que puede mantenerse inquebrantable independientemente de lo que acontezca. El cual es el responsable por todo y por todos, que realmente se preocupa por nosotros, y sin él nada existiría, EL ÚNICO, EL QUE ERA QUE ES Y HA DE VENIR, JESUCRISTO, EL DIOS TODOPODEROSO, OMNIPRESENTE Y OMNISCIENTE, en él podemos confiar.
JESÚS es el único digno de confianza, él siempre está listo para escucharnos y conceder los deseos de nuestros corazones, siempre que en él esté depositada nuestra confianza.
En el libro de Jeremías en el Capítulo 17 versículos 7 y 8, está escrito una verdad maravillosa, de la cual no podemos olvidar: Bendito el hombre que confía en el SEÑOR, y cuya confianza es el SEÑOR. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que extiende sus raíces hacia el arroyo, y no teme cuando viene el calor, pero su hoja permanece verde; y en el año de sequía no se afadiga, ni deja de dar fruto.
Vimos a través de estos versículos, ser de suma importancia al hombre confiar en el SEÑOR, pues así no tiene qué temer, una vez que él estará para siempre amparado por aquél que todo tiene en sus manos y puede dar: salud, riqueza, alegría, entre otras cosas, y principalmente la vida eterna, pues salud riqueza y alegría y las demás cosas, son preocupaciones meramente terrenas, y todas ellas pasan, sin embargo JESÚS es para siempre, y será con él que estarán para siempre aquellos que en él confían.
Otro ejemplo bíblico de que debemos construir nuestros sueños y proyectos de vida sobre una base sólida, está en el libro de Mateo Capítulo 7 Versículos 24 – 27, donde JESÚS dice: Todo aquél, pues, que escucha estas mis palabras, y las practica, lo asemejaré al hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca; y descendió la lluvia, y corrieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa, y no cayó, porque estaba edificada sobre la roca.
Y aquél que oye estas mis palabras, y no las cumple, lo compararé al hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió la lluvia, y corrieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa, y cayó, y fue grande su caída. Estos versículos dejan claro que aquellos que no tienen sus sueños, proyectos, en fin su vida sobre una base sólida, capaz de resistir cualquier adversidad, con certeza irá a la ruina.
JESÚS es la única base sólida capaz de resistir cualquier adversidad, pues la salud se torna enfermedad, la alegría en tristeza, la fortaleza en fracaso, el amor en odio, la riqueza en pobreza, la belleza en fealdad, la juventud en vejez, sin embargo JESÚS ES EL ÚNICO DIOS Y SALVADOR, QUE NO CAMBIA, y será el mismo para todo siempre amén, el cual debe ser nuestra razón de vivir.
Cree en esto y verás cuánto DIOS puede hacer por ti.

